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Bienvenida

El CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA fue constituido en Lima en el año 2000, como una asociación dirigida a constituir un “foro permanente de reflexión y asesoramiento a los actores del tema religioso de América Latina. Especialmente con miras a tener uniformidad continental en los criterios jurídicos sobre el derecho a la libertad religiosa y sobre las relaciones jurídicas Iglesia – Estado".
(Acta de Constitución, Lima 22 de septiembre de 2000.
 

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El CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA fue constituido en Lima en el año 2000, como una asociación dirigida a constituir un “foro permanente de reflexión y asesoramiento a los actores del tema religioso de América Latina. Especialmente con miras a tener uniformidad continental en los criterios jurídicos sobre el derecho a la libertad religiosa y sobre las relaciones jurídicas Iglesia – Estado".
(Acta de Constitución, Lima 22 de septiembre de 2000.)

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DECLARACIÓN SOBRE CONVENCIÓN NO DISCRIMINACIÓN PDF Imprimir E-mail

 Declaración del Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa sobre la Convención Interamericana contra toda forma de Discriminación e Intolerancia

 

El Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa manifiesta su preocupación en relación a la Convención Interamericana Contra Toda Forma de Discriminación en Intolerancia (en adelante, la “Convención”), aprobada por la Organización de Estados Americanos (en adelante, la “OEA”). Ésta se encuentra abierta a su firma y pendiente de ratificación por los Estados signatarios, siendo objeto de estudio en varios países de la región.

La Convención contiene elementos sin duda alguna de gran valor. En relación a lo que es el principal objeto de nuestra preocupación, valoramos que se ratifique la condena a cualquier forma de discriminación por razón de la religión. Sin embargo, creemos que esa protección se ve opacada por otros aspectos de la Convención más difíciles de compartir.

Está de más mencionar que el Consorcio y sus miembros en ningún caso aprueban la intolerancia o la discriminación en cualquiera de sus formas, tal como han sido ya definidas en los instrumentos vigentes en el sistema interamericano de Derechos Humanos y su homólogo universal. Sin embargo, creemos que la Convención, tal como ha sido redactada, no es capaz de conciliar adecuadamente el objetivo de combatir la discriminación injusta y el resguardo de los derechos humanos de libertad de expresión, de conciencia y de religión ya reconocidos. Nos parece además que dicho instrumento es inconsistente con otros cuerpos internacionales de derechos humanos ya existentes. En esa línea, el Consorcio comparte los serios reparos planteados por terceros agentes[1] respecto a la incompatibilidad de la Convención con la regulación propia de los Estados sobre protección a los derechos humanos ya mencionados.

            La Convención genera dos innovaciones que son, a nuestro juicio, particularmente preocupantes: la primera es la definición extremadamente amplia y omnicomprensiva de “intolerancia”, que se constituye en un concepto jurídico indeterminado, y otorga un amplísimo margen de discrecionalidad a sus intérpretes; y la segunda es la creación de un “nuevo derecho humano” a la protección en contra de la referida intolerancia. De esta forma, se crea para los estados miembros de la OEA que se hagan parte de la Convención la obligación de “eliminar, prohibir y sancionar todos los actos y manifestaciones de discriminación e intolerancia”, aun por y entre actores privados, con el potencial resultado de vulnerar la libertad de expresión del pensamiento, de conciencia y de religión, en su faz interna, todos los cuales son preciados para el sistema interamericano. Esto no excluye a las organizaciones religiosas, incluso respecto de las relaciones al interior de ellas, entre sus miembros y de estos con aquellas.

Tradicionalmente, las leyes antidiscriminación buscan otorgar protección a  personas que ven vulnerados derechos humanos fundamentales, por motivos vinculados a las llamadas categorías sospechosas, tales como la raza, la etnicidad, la religión o el sexo. El sentido de estas normas es garantizar a todas las personas, y especialmente a las que están en situación de vulnerabilidad, el igual acceso a bienes jurídicos protegidos por los tratados de derechos humanos, sin discriminación arbitraria. En la Convención, en cambio, la intolerancia se presenta en sí misma y en forma autónoma como conducta a sancionar,  y se configura por el solo hecho de emitir una expresión que alguien considere como intolerante, sin que se requiera afectación de un derecho subyacente. En otras palabras, la Convención obligaría a los Estados Partes a sancionar y censurar discursos o actividades que puedan encuadrarse dentro de la definición de intolerancia, esto es, cualquiera que implique discrepancia u oposición a la opinión de un tercero, sin necesidad de verificarse perjuicio a otros derechos, y por el solo hecho de que la opinión expresada sea denunciada por terceros como intolerante.

Es un elemento constitutivo de casi todas las religiones la creencia fundamental de que los actos humanos pueden ser contrastados con normas o códigos de conducta reconocidos por ellas, y que en base a ese juicio puede discernirse aquello que es bueno o malo conforme a los mandamientos de la fe. La Convención obligaría a los Estados a castigar toda enseñanza religiosa que implique un juicio moral acerca de conductas humanas, incluso expresadas en abstracto o respecto de los propios miembros de las distintas confesiones religiosas. Aunque la Convención no tenga como finalidad violentar las libertades de conciencia y religión, o de expresión, es muy probable que ese sea el resultado de su aplicación estricta.

Creemos que la Convención tal como ha sido redactada afecta gravemente la libertad de expresión; y también y fundamentalmente la libertad religiosa. Ésta última, que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha definido como "uno de los cimientos de la sociedad democrática"[2], en relación con la citada libertad de expresión, incluye sin duda alguna la libertad de expresar juicios morales y de presentar, difundir y defender la propia doctrina religiosa y moral aunque algunas personas puedan sentirse afectadas por ellas o considerar que tales juicios no son suficientemente tolerantes.

Finalmente, al crear un “nuevo derecho humano” (el derecho a ser protegido de toda forma de intolerancia, en el amplísimo sentido que el término tiene en la Convención), este instrumento tendría el potencial efecto de dejar sin protección los derechos humanos –protegidos por el Pacto de San José de Costa Rica– a la libertad de expresión, de conciencia y de religión, de reunión, de asociación, y de circulación y residencia, por cuanto todos ellos están sujetos a ser restringidos para proteger los derechos de otros a no ser víctimas de intolerancia. Ante la creación de este nuevo derecho –que a diferencia de los otros, no parece estar sujeto a ninguna limitación, sin perjuicio del reconocimiento generalizado de que no existen derechos absolutos– el contenido y protección de todos aquellos derechos será reformulado en base a la Convención y subordinado al nuevo derecho, que pasaría a tener primacía absoluta. En síntesis, las libertades de expresión, de conciencia y de religión,  y otros, dejarán de existir como las hemos conocido hasta hoy.

Es por estas razones que el Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa, habiendo analizado detenidamente el texto de la Convención, y habiendo deliberado de manera informada en su seno, ha resuelto institucionalmente expedir esta declaración, en la que invita a los Estados miembros de la OEA a no ratificarla, al menos en su estado actual.

 

29 de setiembre de 2016

    

 CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA

       www.libertadreligiosa.org

 VERSIÓN EN PORTUGUÉS

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CONVOCATORIA XVII COLOQUIO PDF Imprimir E-mail

 

 

XVII Coloquio Anual

Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa

          Montevideo, URUGUAY, 6-9 septiembre, 2017

 

          PRINCIPIO DE LAICIDAD Y LIBERTAD RELIGIOSA

El rol del Estado en la sociedad plural

 

Universidad Católica del Uruguay Dámaso A. Larrañaga

 

CONVOCATORIA XVII COLOQUIO

 

El XVII Coloquio Anual del Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa (CLLR) tendrá lugar en Montevideo nuevamente en 2017, entre el 6 y el 9 de setiembre, en la Universidad Católica del Uruguay Dámaso A. Larrañaga, sobre el tema central  Principio de Laicidad y Libertad Religiosa. El rol del Estado en la sociedad plural.

El organizador del XVII Coloquio, el Prof. Dr. Gabriel González Merlano, y la Presidente del CLLR, Prof. Dra. Carmen Asiaín convocan a los miembros ordinarios y extraordinarios del CLLR, así como a los juristas interesados en estudio de los temas de libertad religiosa, Derecho, Estado y Religión, a participar del mismo.

Las sesiones centrales (jueves 7 y viernes 8 de setiembre), tanto sobre el tema central “Principio de Laicidad y Libertad Religiosa - El rol del Estado en la sociedad plural”, como sobre temas anexos, tendrán lugar en la Sede Central de la Universidad Católica del Uruguay Dámaso A. Larrañaga, sita en Av. 8 de Octubre 2738. 

El miércoles 6 de setiembre por la tarde se realizará una Jornada Parlamentaria en la Cámara de Senadores de la República, con académicos internacionales y legisladores nacionales, sobre las novedades legislativas en el Derecho Comparado iberoamericano en materia de libertad de conciencia y religión y proyectos en trámite. 

La Asamblea Anual (sólo para miembros del CLLR) con elección de nuevo Consejo Directivo, será el sábado 9 de setiembre en Colonia del Sacramento. Luego habrá un tour por el barrio histórico y almuerzo con los participantes del Coloquio que lo deseen.

Se encomienda a las delegaciones de miembros de cada país a designar al ponente nacional por el tema central y a comunicarlo a los organizadores. Quienes deseen presentar temas anexos de libertad de conciencia y religión y relaciones Derecho, Estado y Religión, deberán postularlos a los organizadores, quedando sujeta su admisión al dictamen del Comité Científico.

 

Próximamente enviaremos más información, pero instamos a que se reserven ya las fechas. Comunicaciones: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

              Dr. Gabriel González Merlano                                                                                   Dra. Carmen Asiaín

             Organizador XVII Coloquio                                                                                    Presidente CLLR                                                                                                                       

www.libertadreligiosa.org

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CONCLUSIONES XVI COLOQUIO PDF Imprimir E-mail

 

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XVI Coloquio Latinoamericano de Libertad Religiosa

Hernandarias, Paraguay, 7, 8 y 9 de julio de 2016

Cambios en la protección jurídica del derecho de objeción de conciencia

 

CONCLUSIONES DEL XVI COLOQUIO APROBADAS POR UNANIMIDAD

 

A lo largo de dos días de intenso trabajo, el Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa ha debatido y reflexionado acerca del tema "Cambios en la protección jurídica del derecho de objeción de conciencia".

 

La formulación misma del tema supone una toma de posición acerca de lo que sin embargo ha sido y es materia de discusión: la existencia del derecho a la objeción de conciencia como un derecho subjetivo relativamente autónomo y exigible frente al Estado.

 

La revisión de las normas constitucionales, internacionales y legales vigentes en nuestros países, de la jurisprudencia reciente y los desarrollos doctrinarios, nos han permitido arribar a algunas conclusiones.

 

    I.       Ante todo y de modo indiscutido, la cuestión de la objeción de conciencia presenta una notable actualidad e importancia. Asistimos a una multiplicación de casos, que llegan a los tribunales o se debaten en los órganos legislativos, donde se reclama el ejercicio de ese derecho. Esto ocurre en los ámbitos más diversos, y generalmente (pero no necesariamente) por motivaciones religiosas.

 

   II.       Todos los países de nuestro ámbito cultural reconocen en sus normas constitucionales y en los tratados internacionales de derechos humanos de los que son parte, un derecho fundamental a la libertad de conciencia, al menos nominalmente. Sin embargo, no todos derivan de esa proclamación un reconocimiento explícito del derecho  a la objeción de conciencia. Encontramos incluso casos donde ese derecho es negado como tal e incluso sancionado penalmente, lo que representa una clara incongruencia con el previo reconocimiento de la libertad de conciencia.

 

 III.       Existe un intenso debate entre quienes postulan la necesidad de garantizar con la mayor amplitud posible el derecho a la  objeción de conciencia, y quienes procuran su restricción hasta la mínima expresión. Ese debate suele plantearse en términos más ideológicos y políticos, que jurídicos. Creemos que es necesario dejar de lado las pasiones para arribar a conclusiones y regulaciones razonables.

 

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CRÓNICA DEL XVI COLOQUIO PDF Imprimir E-mail

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 XVI Coloquio Latinoamericano de Libertad Religiosa

Hernandarias, Paraguay, 7, 8 y 9 de julio de 2016

Cambios en la protección jurídica del derecho de objeción de conciencia

 

CRÓNICA

 

La República del Paraguay fue el país sede del XVI Coloquio del CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA (CLLR), celebrado en la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción”, Campus Alto Paraná, Hernandarias, entre el 7 y 9 de julio de 2016, con el apoyo institucional de la Diócesis de Ciudad del Este en la persona de su obispo auxiliar Mons. Pedro Collar (miembro ordinario del Consorcio). La organización general del coloquio estuvo a cargo del Prof. Abog. Juan José Bernal (también miembro ordinario del Consorcio) y colaboradores de la Universidad anfitriona.

La sesión inaugural tuvo lugar en el Aula Magna de la Universidad, en sesión solemne iniciada con la entonación del himno nacional seguida de una oración colectiva. Las palabras iniciales fueron pronunciadas por el Sr. Rector de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, Pbro. Dr. Narciso Velázquez, quien aludiendo al nombre de nuestra institución, marcó la necesidad de “consorciarnos” para buscar la Libertad Religiosa. También dieron palabras de bienvenida el Vice Director del Campus de la Universidad Católica, Ing. Ladislao Aranda y la Sra. Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas Abg. Gloria Mendieta Martínez, quien recordó que el Derecho es lo que ayuda a los seres humanos a vivir en sociedad, y que tiene que estar acorde a la naturaleza del ser humano, respetando su libertad esencial. El Director de la Pastoral Universitaria Padre Ernesto Zacarías aportó una reflexión desde la perspectiva religiosa en nombre de S.E.R. Mons. Pedro Collar Noguera, quien por sus compromisos episcopales no pudo hacerse presente.

El discurso inaugural del coloquio estuvo a cargo de la Presidente del Consorcio, Prof. Carmen Asiaín Pereira (Uruguay), quien tras agradecer a los organizadores y a la Universidad anfitriona, ingresó ya en el tema que nos convocaba de libertad de conciencia y cambios en la protección jurídica de la objeción de conciencia a partir de reflexiones en torno a episodios históricos de decapitamientos (desde Juan el Bautista, Tomás Moro hasta algunos virtuales en nuestros días) para ilustrar que quien elige un camino reprobable necesita que no le enrostren el desorden de la conducta, que no lo enfrenten al juicio ético y para sofocar esa conciencia corta la cabeza que tal conciencia despierta: cortar la cabeza para acallar la conciencia. Y si esto no es posible –denunciaba- anestesiarla, disfrazando la realidad. Es que la conciencia molesta a la autoridad porque es inasible, auténticamente libre e independiente, autónoma del poder político, ingobernable, invisible, pero poderosa, pues la conciencia es el primer y último reservorio de los valores, único ámbito de auténtica libertad. Por otro lado, el rol del Estado se balancea en el péndulo entre dos indeseables: por un lado, abstenerse de sustituir el juicio o discernimiento moral del individuo y de otro, evitar el abuso por el ejercicio aun legítimo de la objeción de conciencia.

La Relatoría General estuvo a cargo del Prof. Juan Navarro Floria (Argentina), quien destacó que el derecho de objeción de conciencia se ha convertido en un tópico esencial a las relaciones Estado – religiones y Libertad Religiosa. Partiendo del principio de que el Estado debe respetar la conciencia y que la objeción de conciencia es un derecho humano sin exclusiones, destacó las tensiones contemporáneas entre quienes proponen su restricción y quienes defienden su vigencia. Hizo un relevamiento de su tratamiento por las constituciones latinoamericanas, del que surge una disparidad de situaciones, con una cierta tendencia a su reconocimiento como derecho autónomo a la par que en otros casos existe una abierta negativa. Más que proponer afirmaciones, planteó preguntas disparadoras de las investigaciones y debate que se seguirían: el derecho de objeción de conciencia ¿es directamente aplicable desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y la Constitución, o es necesario que una ley interna lo reglamente?; ¿alcanza con que su motivación sea la conciencia individual, o debe fundarse en un mandato religioso?; ¿la ley puede imponer condiciones para su ejercicio?; ¿es ello legítimo? Destacó los roles de la jurisprudencia y del sistema interamericano de derechos humanos y relevó viejos y novedosos ámbitos de ejercicio de la objeción de conciencia, incluso el de ideario institucional. Insistió en la propuesta de redactar una convención internacional o regional sobre libertad religiosa.

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crónica XV coloquio PDF Imprimir E-mail

 

                     

 

 

 LOGO IBEROLOGO CLLR

                     

XV  COLOQUIO ANUAL DEL CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA

“Avances y Retrocesos en la Protección Jurídica de la Libertad Religiosa”

 MÉXICO, D.F., MÉXICO, 21 al 23 de mayo de 2015

 

CRÓNICA DEL XV COLOQUIO

 

            Los Estados Unidos Mexicanos ya había sido anfitriona del V Coloquio del CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA (CLLR). Al cumplir el Consorcio sus quince años de actividad ininterrumpida, volvió a ser Sede México D.F. para celebrar su XV Coloquio, esta vez en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana.  

El encuentro contó con la participación nutrida de académicos nacionales mexicanos, desde su organizador principal, el Prof. Dr. Alberto Patiño de la Universidad Iberoamericana, a miembros del Consorcio como el Prof. Dr. Raúl González Schmal y la Relatora General Prof. Dra. Maria Concepción Medina González, además de autoridades de la Universidad anfitriona y otros académicos. Desde el exterior concurrieron profesores e investigadores de varios países de Latinoamérica –Argentina, Brasil (ausente a último momento por causas de fuerza mayor), Colombia, Chile, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay- EE.UU. y Europa -España y Polonia-.

El programa comenzó el jueves 21 de mayo en el Aula Crescencio Ballesteros de la Universidad Iberoamericana, sede Santa Fe, con la Sesión Inaugural del XV Coloquio Anual del CONSORCIO LATINOAMERICANO DE LIBERTAD RELIGIOSA, moderada por su organizador Alberto Patiño. La sesión fue abierta por el dueño de casa, Dr. Víctor Rojas Armandi, Director del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, quien destacó la importancia de la temática abordada para la formación de los estudiantes de las carreras jurídicas de la Universidad. La Presidente del Consorcio, Prof. Dra. Carmen Asiaín Pereira dio el discurso inaugural del XV Coloquio, destacando que hablar de avances y retrocesos en la protección jurídica de la Libertad Religiosa implica la previa valoración del derecho fundamental de Libertad Religiosa, valor universal, eterno, perfecto, absoluto, como premisa e instancia a seguir avanzando en la labor académica tendiente a su perfectible protección jurídica.

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